Efecto de las soluciones fitogénicas en la salud respiratoria y la productividad animal

El sistema respiratorio tiene como función principal suministrar oxígeno a los pulmones para su intercambio con dióxido de carbono, un proceso que ocurre en los alveolos pulmonares. Cuando la transferencia de gases se ve afectada por una enfermedad, pueden presentarse dificultades o insuficiencias respiratorias.

Además de su papel en la oxigenación, el sistema respiratorio cumple otras funciones esenciales, como mantener el equilibrio ácido-base, actuar como reservorio sanguíneo, filtrar y, en algunos casos, destruir émbolos. También, metaboliza diversas sustancias bioactivas, como serotonina, prostaglandinas, corticosteroides y leucotrienos, y activa otras, como la angiotensina. Asimismo, desempeña un papel clave en la defensa del organismo frente microorganismos y partículas extrañas, gracias a la acción de la «capa» mucociliar y la inmunidad celular y humoral.

La predisposición de las especies e individuos a desarrollar enfermedades respiratorias depende de varios factores, entre ellos la anatomía específica de cada especie, sus defensas celulares y el uso de vacunas, antimicrobianos y otros agentes preventivos o terapéuticos. Estas características anatómicas también influyen en el riesgo de desarrollar enfermedades respiratorias. Por ejemplo, los rumiantes (bovinos y ovinos) y los cerdos tienen estructuras pulmonares similares, mientras que los perros, gatos, monos, ratas, conejos y cobayas presentan otra configuración. Caballos y humanos conforman otro grupo con características anatómicas semejantes.

Las diferencias fisiológicas entre especies también afectan la predisposición a enfermedades. Por ejemplo, los bovinos son propensos a hipertensión pulmonar, hipoventilación en ambientes fríos y tienen pulmones relativamente pequeños con bajo volumen tidal y capacidad residual funcional reducida.

Signos clínicos de enfermedades respiratorias en animales

Los signos clínicos de enfermedades respiratorias incluyen secreción nasal, que puede ser serosa, catarral, purulenta o hemorrágica, dependiendo del grado de daño en la mucosa o cornetes. La hemoptisis (tos con sangre) puede ocurrir debido a la ruptura de aneurismas pulmonares en bovinos con abscesos pulmonares crónicos, así como por pólipos, neoplasias, granulomas, traumatismos, trombocitopenia o toxicidad por helecho macho o trébol dulce.

La epistaxis (sangrado nasal) puede ser causada por ruptura vascular debido a infecciones micóticas, neoplasias intranasales, coagulopatías sistémicas, vasculitis, trombocitopenia, hipertensión o traumatismos nasales. La taquipnea (aumento en la frecuencia y profundidad de la respiración) también es un signo frecuente de enfermedad respiratoria.

Causas de enfermedades respiratorias en animales

Una de las enfermedades respiratorias más comunes es la neumonía. Se puede clasificar según la distribución de las lesiones pulmonares en: neumonía focal, que afecta áreas localizadas de los pulmones (ej., abscesos, tuberculosis, actinomicosis); neumonía lobular, que resalta el patrón anatómico de los lóbulos, como la bronconeumonía por Pasteurella multocida; neumonía lobar, que afecta grandes áreas de los lóbulos y suele ser grave, como en la pasteurelosis neumónica fibrinosa de bovinos; y neumonía difusa o intersticial, que compromete todo el pulmón, como en el Maedi-Visna de ovejas o en reacciones de hipersensibilidad.

La infección puede desarrollarse debido a mecanismos de defensa innatos sobrepasados por estrés (como transporte o enfermedad), la alta virulencia del agente infeccioso, la inoculación con una carga alta de microorganismos o un estado inmunodeprimido del animal. Otros trastornos incluyen edema pulmonar, hemotórax, hidrotórax o quilotórax.

Principios de terapia para enfermedades respiratorias en animales

Las enfermedades respiratorias suelen implicar la producción excesiva de secreciones y exudados con una menor capacidad para eliminarlos. El objetivo principal de la terapia es reducir el volumen y la viscosidad de estas secreciones y facilitar su eliminación. Para ello, se pueden administrar expectorantes, antitusivos, broncodilatadores, antimicrobianos y diuréticos, el control de infecciones e inflamación, y técnicas de drenaje postural y eliminación mecánica de secreciones.

Dado el creciente interés en reducir la resistencia antimicrobiana a nivel global y, por tanto, el uso de antibióticos, los compuestos fitogénicos pueden ser una alternativa eficaz para aliviar los síntomas respiratorios.

Uso de compuestos fitogénicos en enfermedades respiratorias

Los fitogénicos, suplementos nutricionales de origen vegetal, han ganado relevancia en la salud animal debido a sus múltiples beneficios, entre ellos la mitigación de enfermedades respiratorias. Estos bioactivos naturales no solo ofrecen una alternativa a los antimicrobianos convencionales, sino que también desempeñan funciones clave en la modulación del sistema inmunológico, la reducción de la inflamación y la protección contra el estrés oxidativo. Su acción se debe a la presencia de bioactivos como aceites esenciales, flavonoides, taninos, alcaloides y saponinas, cada uno con propiedades específicas que favorecen la salud respiratoria y el bienestar de los animales.

Los fitogénicos complementan la actividad antimicrobiana al alterar el ambiente ideal de patógenos como Mycoplasma spp., Pasteurella multocida, Actinobacillus pleuropneumoniae y Bordetella bronchiseptica. Los aceites esenciales de tomillo, orégano y eucalipto contienen carvacrol y timol, que alteran las membranas bacterianas.

A nivel antiinflamatorio, compuestos como la curcumina y la quercetina reducen citocinas proinflamatorias como TNF-α e IL-6. Asimismo, algunos aceites esenciales como los de eucalipto y menta despejan las vías respiratorias, actuando como descongestionantes naturales.

Los polifenoles y flavonoides provenientes del té verde y cítricos contribuyen al soporte antioxidante, reduciendo el estrés oxidativo. En términos de modulación inmunitaria, extractos de Echinacea purpurea y Astragalus fortalecen la inmunidad, mientras que ciertas hierbas adaptógenas reducen la inmunosupresión inducida por el estrés.

Entre sus aplicaciones en la producción animal, los fitogénicos han demostrado ser eficaces en el control del complejo respiratorio porcino en cerdos, la reducción de infecciones como la bronquitis infecciosa y la influenza aviar en aves y el apoyo en la enfermedad respiratoria bovina en ganado.

Conclusión

Los fitogénicos representan una alternativa natural y sostenible para el manejo de enfermedades respiratorias en animales. Su inclusión en la alimentación favorece la salud respiratoria y reduce la dependencia de antibióticos.

En este contexto, la solución natural Respease ofrece un enfoque innovador para el manejo de la sintomatología respiratoria, sin período de retirada. Su formulación, compuesta por hasta seis partes de plantas diferentes, incorpora múltiples fitoactivos que intervienen en distintos procesos del sistema respiratorio, brindando acción mucolítica, antiinflamatoria, antiespasmódica y hematínica. Esta solución optimiza el bienestar de los animales y acelera su recuperación, contribuyendo a una producción animal más eficiente y saludable.