Diarrea posdestete en los lechones

La diarrea posdestete de los lechones es uno de los principales problemas de la industria porcina en todo el mundo. Aparece una o dos semanas después del destete de los lotes de lechones que se destinan a cebo y es responsable de pérdidas económicas sustanciales tanto en explotaciones de madres como en cebaderos, y por tanto se invierten enormes recursos para prevenirla.

Importancia del manejo correcto del destete en los lechones

El destete es uno de los momentos más estresantes del ciclo productivo porcino. Implica cambios rápidos y muy trascendentales para los lechones jóvenes, tanto en su dieta como en sus relaciones sociales, incluyendo la separación de su madre.

Durante la lactancia, los lechones reciben una alimentación líquida a base de leche templada dividida en varias tomas a lo largo del día. El cese del aporte de leche y la introducción de alimento seco sólido obliga al intestino a adaptarse rápidamente a la nueva dieta.

Diarrea posdestete lechones - Vetia


Un correcto manejo de los lechones durante el destete evita la mayoría de los brotes de diarreas y reduce su gravedad. Es fundamental controlar el entorno de los lechones siguiendo unas estrictas medidas de higiene, manteniendo una temperatura correcta, disminuyendo el estrés al constituir los lotes tratando de que los grupos sean pequeños, a ser posible entre animales que ya tengan relaciones sociales previas entre ellos, y manteniendo una correcta densidad de animales en las naves.

La transición hacia el alimento sólido debe ser gradual para minimizar el estrés y permitir una máxima adaptación del aparato digestivo. Se ofrecen piensos de destete con alta digestibilidad y de alta calidad; en ocasiones se pueden añadir probióticos, extractos de plantas y algas, fibra alimentaria, o componentes de la leche, para promover una microbiota intestinal saludable.

Causas de la diarrea posdestete de los lechones

Tras el destete, el aparato digestivo de los lechones tiene que pasar por una adaptación de una dieta líquida a base de leche a una dieta sólida o semisólida a base de concentrado. Sin un manejo adecuado, las vellosidades intestinales pueden dañarse o desaparecer, lo que provoca la incapacidad del intestino para absorber el agua y los nutrientes. Esto hace que aparezca la diarrea en los lechones, en forma de heces líquidas que se evacúan de forma muy frecuente.

Por otra parte, la falta de adaptación a la nueva dieta puede hacer que las enzimas digestivas sean menos eficaces y la secreción de ácido en el estómago es insuficiente. Esto contribuye a que en el intestino se acumulen sustancias que no se han digerido correctamente y actúan como sustrato para que se altere el equilibrio de la microbiota.

Así, proliferan bacterias propias del intestino que ejercen un efecto patógeno, y otras bacterias y virus procedentes del entorno pueden aprovechar esta ventaja para colonizarlo y provocar un mayor daño, agravando la diarrea de los lechones.

Los microorganismos más frecuentes que causan la diarrea posdestete en los lechones son diferentes cepas de Escherichia coli enterotoxigénica, causante de la colibacilosis. Estas bacterias contienen genes que codifican una proteína de adhesión o adhesina que se localiza en una proyección de su membrana llamada fimbria. Los lechones son especialmente vulnerables durante el periodo del destete a las adhesinas F4, F18, Además, E. coli enterotoxigénica produce potentes toxinas que alteran la capacidad de absorción de las células del intestino, causando una diarrea grave.

Consecuencias de la diarrea posdestete en los lechones

Los lechones enfermos con diarrea después del destete pierden el apetito, se deshidratan y pueden tener síntomas más graves como fiebre, decaimiento y anorexia o falta absoluta de ganas de comer. Además, el intestino no tiene capacidad de absorber nutrientes, por lo que pierden peso, y esto influye de manera notable en sus índices de conversión durante la fase de cebo. En los casos más graves, se producen pérdidas por muertes de animales.

Medidas de prevención de la diarrea posdestete de los lechones

Durante mucho tiempo, se ha empleado el óxido de zinc combinado con colistina para prevenir la diarrea posdestete de los lechones. Sin embargo, las estrategias europeas de reducción de las resistencias a los antimicrobianos han derivado en normativa que prohíbe su uso. Las resistencias a los antimicrobianos suponen una de las mayores amenazas para la salud pública, y por eso se suman enormes esfuerzos para reducir su uso en la ganadería, incluida la porcina.

La alternativa más eficaz para prevenir la colibacilosis de los lechones es la vacunación. Los lechones pierden gradualmente la protección adquirida de sus madres a través de los anticuerpos que ingieren con la toma de calostro, así que cuanto esta inmunidad materna desciende y deja de tener el efecto protector deseado, es el momento de aplicar las vacunas.

COLIDEX-C emulsión inyectable para porcino está compuesta por antígenos de las cepas inactivadas de Escherichia coli enterotoxigénica causantes de la diarrea de los lechones, tanto lactantes como destetados, además de toxoide épsilon de Clostridium perfringens. Se aplica siguiendo dos estrategias de prevención simultáneas:

  • Primovacunación de los lechones a los 10 días de edad, aplicando una segunda dosis en el momento del destete. Con esta vacunación se consigue impedir la colibacilosis en el postdeste. La morbilidad, la mortalidad y las tasas de conversión se ven menos afectadas en caso de brote.
  • Vacunación de las cerdas primerizas con dos dosis, a los 60 y 80 días de gestación. Las multíparas que se hayan vacunado previamente deben recibir una única a los 80 días de gestación. La vacunación de las reproductoras en gestación consigue transferir una mayor cantidad de anticuerpos a los lechones con la toma de calostro, lo que proporciona a la progenie inmunidad pasiva durante su lactancia.