Rehidratación oral en terneros con diarrea neonatal

Restauración del equilibrio hidroelectrolítico y metabólico

La diarrea neonatal es una de las principales causas de pérdidas económicas y de mortalidad de terneros antes del destete en la mayoría de los países. Los principales esfuerzos de la lucha frente a esta enfermedad se centran en la prevención, pero una vez instaurada, el tratamiento de la diarrea debe enfocarse a recuperar la hidratación y restablecer el equilibrio de electrolitos para volver a la producción lo antes posible.

Causas y consecuencias de la diarrea neonatal en los terneros

La diarrea neonatal es la pérdida abundante de líquido y materia fecal del intestino en terneros jóvenes menores de un mes. Sus causas son múltiples y dependen del manejo, la higiene de las instalaciones, el estado inmunitario y la nutrición de los animales, así como de la carga y cepas de los agentes infecciosos.

Los agentes patógenos más frecuentes que causan la diarrea en los terneros son Escherichia coli enterotoxigénica, Cryptosporidium parvum, el rotavirus y el coronavirus, aunque lo más habitual en condiciones de campo es que haya infecciones mixtas, por lo que la diferenciación de los distintos patógenos no suele realizarse de forma rutinaria.

La infección intestinal causa destrucción de las vellosidades y, por tanto, se produce una deficiente absorción de los nutrientes, que se acumulan en la luz intestinal y que incluso atraen más agua (diarrea osmótica), agravando la enfermedad. Esto termina provocando una gran deshidratación y una pérdida de electrolitos con desequilibrios metabólicos importantes.

La diarrea puede llegar a ser muy grave en los terneros si no se trata adecuadamente, porque puede terminar causando múltiples consecuencias:

  • Deshidratación profunda y pérdida del reflejo de succión.
  • Desequilibrios metabólicos, especialmente acidosis.
  • Deficiencia de absorción de nutrientes y malnutrición.
  • Sobrecrecimiento de bacterias en el intestino e infecciones generalizadas.
  • Hipotermia, hipoglucemia, o endotoxemia.

Si no se trata, la deshidratación derivada de la diarrea puede provocar disminución del apetito y una mayor propensión a enfermedades secundarias. Aunque el tratamiento con antimicrobianos y otros tratamientos complementarios pueden estar justificados en terneros que presenten una enfermedad sistémica, la base del tratamiento consiste en abordar las pérdidas de líquidos y electrolitos.

Factores de riesgo de la diarrea neonatal en terneros

Los terneros que están especialmente predispuestos a padecer diarrea neonatal son aquellos que se exponen a los principales factores de riesgo:

  • Fallo de la transferencia de inmunidad pasiva a través de una inadecuada toma de calostro en las primeras horas de vida. Este es el factor más importante, es especial para los terneros nacidos de novillas de primer parto.
  • Malas condiciones de manejo, especialmente instalaciones con higiene deficiente, contaminadas, mal ventiladas, con exceso de humedad y hacinamiento de los animales.
  • Mezclas de animales de edades y tamaños diferentes.
  • Estrés debido al transporte.
  • Desajustes en la alimentación que causen un aporte insuficiente de energía, horarios de alimentación irregulares que causen estrés o falta de higiene en la manipulación de los utensilios de alimentación y comederos.
  • Condiciones ambientales adversas como estrés por calor, estrés por frío, exceso de humedad o falta de protección frente al viento o la lluvia.
  • Terneros que han nacido de un parto distócico y tienen más dificultades para mamar el calostro de la madre y necesitan suplementación.

Tratamiento de la diarrea neonatal en terneros

El principal objetivo del tratamiento de la diarrea neonatal es restablecer el equilibrio hidroelectrolítico de los terneros reponiendo líquidos y sales. Además, se debe corregir la acidosis metabólica secundaria a la diarrea, y dar soporte nutricional al ternero. De forma tradicional, se han utilizado varios tipos de tratamientos diferentes para recuperar a los terneros, entre ellos los electrolitos por vía oral, los fluidos intravenosos y los fluidos por vía subcutánea, con resultados muy variables.

Por lo general, en las granjas se prefieren las soluciones orales de electrolitos como tratamiento de elección porque son más económicas, fáciles de administrar en la propia granja, permiten administrar grandes cantidades de líquido de forma sencilla y tienen una buena eficacia en animales cuyo aparato digestivo todavía funciona de forma parcial.

En los terneros con diarrea leve a moderada, la administración de soluciones orales de electrolitos ha demostrado ser igual de eficaz o incluso superior para tratar las alteraciones secundarias a la diarrea que la administración de suero intravenoso. La fluidoterapia intravenosa solo está indicada para los terneros con una acidemia mucho más grave o con enfermedad sistémica.

Las soluciones de rehidratante oral se pueden administrar disueltas en agua o en leche. Los terneros con diarrea necesitan igualmente seguir tomando leche para cubrir sus necesidades energéticas y de nutrientes.

La administración de solución rehidratante oral en la leche, combinada con el libre acceso al agua de bebida, es más recomendable que la alimentación exclusiva con leche, ya que esta no tiene capacidad alcalinizante y contiene menos sodio. Tradicionalmente se recomendaba administrar la leche y la solución de rehidratación por separado para evitar la interferencia en la formación del coágulo de leche en el abomaso; sin embargo, este manejo resulta laborioso y se ha demostrado que los terneros con diarrea que mantienen un equilibrio ácido-base adecuado conservan la capacidad de coagular la leche en el abomaso. No obstante, debe tenerse en cuenta la composición de la solución rehidratante, ya que ciertos excipientes con efecto tamponante, como el bicarbonato, pueden interferir en la correcta formación del coágulo

Los prebióticos son ingredientes alimentarios no digeribles que estimulan de forma beneficiosa el crecimiento y la actividad de las bacterias del intestino. Estos compuestos muchas veces se consideran una alternativa para mejorar la salud y el rendimiento de los terneros, reduciendo a su vez la incidencia de diarrea y, en consecuencia, el uso de antibióticos para tratarla.

Recovix-E, fórmula rehidratante oral para terneros con diarrea

Recovix-E es una solución rehidratante apta para mezclar con leche diseñada para la recuperación rápida de terneros con deshidratación debida a diarrea neonatal. Su formulación ayuda a superar los procesos digestivos en un corto periodo de tiempo, a la vez que protege la integridad intestinal y favorece la absorción de los nutrientes, aportando además energía, proteínas y minerales. Sus componentes cumplen la siguiente función en el tratamiento de la diarrea:

  • Dextrosa: es un azúcar simple que proporciona energía rápida al ternero y ayuda en la absorción de sodio.
  • Proteína de lactosuero: se obtiene como subproducto en la elaboración de productos lácteos y supone un aporte proteico de alta digestibilidad y fácil absorción que incluye aminoácidos esenciales y ayuda al soporte nutricional durante la convalecencia de la diarrea para mantener la condición corporal. 
  • Productos lácteos fermentados: suponen una estrategia eficaz para la prevención y el tratamiento coadyuvante de la diarrea en terneros, ya que ayudan a equilibrar la microbiota intestinal, refuerzan el sistema inmunitario y estimulan el crecimiento de bacterias beneficiosas.
  • Harina de algarroba (Ceratonia síliqua): aporta fibra alimentaria que ayuda a regular la función intestinal, y se ha observado que ejerce ciertos efectos antiinflamatorios y antioxidantes a nivel local en el intestino.
  • Ovoproductos secos: los productos derivados del huevo desecados aportan proteínas de alta calidad y digestibilidad, que incluyen aminoácidos esenciales para ayudar a contrarrestar las deficiencias de inmunoglobulinas plasmáticas que tienen los terneros que han ingerido insuficiente cantidad o calidad de calostro.
  • Propionato sódico: agente alcalinizante que permite recuperar la acidosis metabólica y que aporta sodio para recuperar las pérdidas debidas a la diarrea. Además, contribuye a inhibir el crecimiento de bacterias patógenas y, al no alcalinizar el abomaso, no interfiere en la coagulación de la leche.
  • Levadura de cerveza: como producto de la fermentación con levaduras, tiene efecto prebiótico sobre el intestino y ayuda a mantener el equilibrio de la microbiota y de la inmunidad local, aportando además vitaminas del grupo B y minerales adicionales.
  • Plantago ovata: también conocido como psyllium, es una fibra soluble con gran capacidad de absorber y retener líquidos, lo que ayuda a normalizar la consistencia de las heces para proteger la mucosa intestinal y facilitar el tránsito.
  • Citrocina: péptido antimicrobiano con acción bactericida, que actúa sobre la ARN polimerasa y reduce la flora patógena. Además, favorece la salud intestinal y contribuye a disminuir la necesidad de antibioterapia.
  • Cloruro sódico, cloruro potásico y sulfato de magnesio: ayudan a combatir la deshidratación profunda, la pérdida de electrolitos y la acidosis metabólica; aporta sodio, fundamental para reponer el volumen plasmático y corregir la deshidratación, repone el potasio perdido durante la diarrea y ayuda a corregir la debilidad muscular y mantiene el equilibrio mineral.