Sincronización de celos en conejas de alta producción

La rentabilidad de las explotaciones de conejos se ha ido incrementando de forma notable en las últimas décadas gracias a la mejora de la tecnología y el manejo reproductivos, así como a la selección genética. La eficiencia reproductiva ha mejorado con el uso de la inseminación artificial y el empleo de la sincronización de celos, que presenta numerosas ventajas frente a la monta natural.

El sector cunícola, clave en la producción de carne española

España está a la cabeza en producción de carne de conejo en la Unión Europea con cerca de 37.000 toneladas en 2023, que corresponden a 30 millones de conejos. El consumo de carne de conejo per capita es variable según las comunidades autónomas y sus costumbres, y una parte de la producción (sobre 7.000 toneladas) se dedica a la exportación, principalmente a países de la Unión Europea.

Siendo un sector primordial en la producción española, es fundamental dedicarle atención a optimizar la rentabilidad, especialmente mediante la mejora de los resultados reproductivos.

Particularidades del ciclo estral de la coneja 

Al contrario que otras especies, la coneja no ovula de forma cíclica y espontánea, sino que su ovulación es inducida en respuesta al apareamiento con el macho. El coito es un estímulo potente que provoca la descarga de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH) en el hipotálamo, que a su vez es la responsable de la liberación de dos hormonas: la hormona folículo estimulante (FSH), que recluta los folículos y favorece su maduración, y la hormona luteinizante, que se secreta en forma de pico para desencadenar la ovulación.

La lactación como inhibidora de los celos

En las explotaciones cunícolas, las conejas se suelen inseminar a los 11 días después del parto (aunque hay tendencias a 4, 18 o 25 días posparto). En este momento del ciclo productivo, se encuentran en un proceso complejo que incluye la lactación, la receptividad al macho y la recuperación de la ciclicidad ovárica.

Durante la lactación se secreta una hormona, la prolactina, que estimula la producción de leche y la secreción de progesterona en el ovario, y a la vez inhibe el crecimiento de los folículos, por lo que se detiene de forma natural el siguiente ciclo para que el organismo dedique su energía a amamantar a las crías.

Por eso, cuando llega la inseminación artificial, muchas conejas aún no se encuentran receptivas y su fertilidad se encuentra reducida, por lo que necesitan programas de sincronización para volver a tener ciclos de celo.

Programas de sincronización de celos en la coneja

En cunicultura el manejo se realiza en bandas o lotes para optimizar el trabajo. De esta manera, la inseminación artificial permite que todas las conejas de la explotación o de una banda se inseminen el mismo día, aumentando así la probabilidad de que la mayor parte queden gestantes y su eficiencia reproductiva sea máxima.

Existen varios métodos de sincronización de los celos en las conejas de alta producción. Se recomienda que algunos de ellos se apliquen de forma simultánea para aumentar su eficacia. Los métodos no hormonales consisten en lo siguiente:

  • Control del fotoperiodo: consiste en manipular los periodos de luz y oscuridad para mejorar la fertilidad de las conejas, ya que responden a la estacionalidad reproductiva si se imitan los cambios de las horas de luz solar que se producen con los cambios de estaciones. Las conejas se suelen mantener con periodos de 16 horas diarias de luz a lo largo del año, especialmente en los meses de marzo a junio, en los que las horas de luz solar son crecientes y la mayoría de las conejas estarían gestantes o lactantes en condiciones silvestres. Cuando se reduce la duración a 8 horas diarias de luz hasta una semana antes de la inseminación, aumentando después a 16 horas de nuevo, la receptividad sexual aumenta, así como la prolificidad.
  • Alimentación con raciones altamente energéticas para las conejas en lactación (flushing): se cubren las necesidades de lactación y gestación durante estos periodos antes de la próxima cubrición para asegurar que lleguen en buena condición corporal, mejorando así la fertilidad.
  • Bioestimulación: consiste en separar a la coneja de los gazapos 24 horas antes de la inseminación artificial. De esta manera, se facilita un destete gradual y se reduce la concentración de prolactina plasmática, aumentando la de estradiol.

Los métodos hormonales consisten en suministrar hormonas para intervenir sobre el ciclo estral de la coneja y facilitar la fecundación:

  • Gonadotropina coriónica equina (eCG), antes conocida como gonadotropina sérica equina (PMSG): se inyecta 48 horas antes de la inseminación artificial. La eCG tiene una acción similar a la FSH y la LH, estimula la producción de folículos e induce la ovulación. Su efecto es un aumento de la fertilidad sobre el 30%. La eCG se puede combinar con una inyección de GnRH a las 48 horas o gonadotropina coriónica humana (hCG) para aumentar el número de folículos reclutados y cuerpos lúteos generados, la tasa de ovulación, el número de gazapos vivos por parto y mejores parámetros reproductivos en general.
  • Prostaglandinas (PGF): se utilizan para deshacer el cuerpo lúteo, que produce progesterona e inhibe el crecimiento de los folículos del siguiente ciclo. También se aplican en aquellos casos de conejas que tengan problemas reproductivos como infecciones uterinas, cuerpo lúteo persistente, quistes ováricos o pseudogestación, preparando el ovario unos 2 a 3 días antes de la siguiente inseminación.

Inseminación artificial en la coneja

La inseminación artificial se emplea de forma rutinaria en las explotaciones cunícolas. Al no producirse la monta por parte del macho, es necesario provocar la ovulación con un aporte hormonal externo. Esto se realiza con administración de GnRH en forma de inyección en el momento de la inseminación, con el fin de que se provoque la ovulación y se facilite la fecundación con los espermatozoides que se depositan en el tracto reproductivo.

El manejo de las conejas se debe realizar en un ambiente tranquilo y libre de estrés, evitando las horas de mayor calor en los meses de verano. La inseminación es sencilla de realizar, mediante la introducción de una cánula corta y flexible en la vagina de la coneja, depositando la dosis de semen cerca del cuello del útero. La higiene debe ser exquisita para evitar la transmisión de infecciones, con la consiguiente bajada de la fertilidad y de la producción de la explotación.

Ventajas de la sincronización de celos en las conejas

El empleo de técnicas de control de la reproducción en los conejos de producción presenta numerosas ventajas:

  • Permite un control máximo sobre los ciclos reproductivos, aumentando el número de conejas que quedan gestantes y su prolificidad, con mayor número de gazapos por parto y, por ello, mayor producción de carne al año.
  • Control de los celos por bandas y de las fechas estimadas de partos.
  • Manejo con menor estrés de los animales y mayor higiene, reduciendo las infecciones.
  • Trazabilidad de las dosis de semen con mayor control de la mejora genética.
  • Aumento de la rentabilidad global de la explotación.

Un producto hormonal para la sincronización de celos de las conejas

Serigan 6000 UI/24 ml liofilizado es un producto inyectable autorizado para su uso en conejas de producción. Se compone de gonadotropina sérica equina (6.000 UI) para administrar 25 UI por vía intramuscular en dosis única antes de la inseminación artificial.